AEP2019

99 Buscando respuestas VIERNES 7 DE JUNIO • 09:10-10:40 H • AUDITORIO Los trastornos de aprendizaje (TA) son los trastornos del neurodesarrollo más prevalentes en la población y de ma- nera global se estima una prevalencia aproximada del 10% (5-20%) de la población escolar 1,2,3 . Trastorno de aprendizaje (TA) es un término genérico que hace referencia a un grupo heterogéneo de entidades que se manifiestan por dificultades en la lectura, escritura, ra- zonamiento o habilidades matemáticas. Aunque el TA puede ocurrir concomitantemente con otras condiciones discapacitantes, como la deficiencia sensorial y discapaci- dad intelectual, o con influencias extrínsecas como la des- ventaja socio-cultural o una enseñanza insuficiente o ina- propiada, el TA no es el resultado de estas condiciones o influencias 4 . Su base es neurobiológica; un trastorno de “ procesamien- to” cerebral, en un niño con una capacidad intelectual nor- mal y una escolarización adecuada; tienen una importante carga hereditaria y persisten toda la vida, afectando a to- das las esferas de la vida del sujeto porque interfieren en la vida escolar, crean una disparidad significativa entre su verdadero potencial y el rendimiento académico, repercu- ten en su autoestima y en las relaciones con sus compañe- ros y pueden afectar notablemente la dinámica familiar. Los TA hacen referencia a déficits específicos y significati- vos del aprendizaje escolar y tienen unos criterios diag- nósticos propios que pueden resumirse en: • Las capacidades de lectura, escritura o cálculo medi- das mediante pruebas normalizadas, administradas individualmente, se sitúan por debajo de lo esperado para la edad cronológica del sujeto, su cociente de in- teligencia y la escolaridad propia de la edad. • Estas alteraciones han de interferir significativamente en el rendimiento académico o en las habilidades de la vida cotidiana que exigen lectura, cálculo o escritura. • Si hay un déficit sensorial, las dificultades para la lectu- ra, cálculo y escritura exceden de las asociadas habitualmente. También deben cumplir la premisa de no ser consecuencia directa de otros trastornos como discapacidad intelectual, enfermedades neurológicas, problemas sensoriales o tras- tornos emocionales. Los criterios diagnósticos DSM-5 especifican que el TA debe basarse en algo más que la exploración clínica; es imprescindible evaluar la presencia de un déficit específi- co mediante protocolos de test estandarizados. Además, es también indispensable la medida formal del Cociente Intelectual (CI) 4 . La identificación lo más temprana posible de los TA es esencial para su tratamiento también precoz, antes de que la escolarización estémuy afectada y el chico tenga impor- tantes secuelas emocionales, pues entonces la efectividad del tratamiento será mucho menor. La Academia Americana de Pediatría considera que el pe- diatra es el profesional más idóneo para hacer el segui- miento del desarrollo infantil, no solo durante los prime- ros años del niño sino también a lo largo de los años escolares 5,6,7 . Se encuentra en un lugar privilegiado para ello pues es el primer referente para el niño y su familia y puede hacer el seguimiento de cada caso hasta la adoles- cencia. El papel del pediatra de AP es esencial para detec- tar aquellos niños con factores de riesgo para el desarrollo o con problemas en el mismo a fin de derivarles precoz- mente a los servicios de atención temprana, así como para promover tempranamente hábitos y actitudes parentales adecuadas para favorecer los aprendizajes. Más fácil decirlo que hacerlo. La realidad es que los pedia- tras de AP no nos sentimos muchas veces preparados para detectar estos problemas de forma temprana, no tenemos tiempo en nuestras saturadas agendas diarias y tampoco hay consenso sobre qué instrumentos utilizar o cuál es la mejor manera de hacerlo 10 . El diagnóstico y manejo de los TA es responsabilidad pri- maria del sistema educativo, pero requiere de la colabora- ción demúltiples profesionales. El papel del pediatra de AP será el de “asistir” en la identificación/tratamiento de los TA: realizando screening de dicho problema, detectando posibles comorbilidades asociadas, haciendo seguimiento del manejo de los mismos, coordinándose con otros profe- sionales (profesores, orientadores, neuropediatras, psicó- logos, psiquiatras infantiles, etc.) y devolviendo de forma ordenada toda esta información a la familia. TRASTORNOS DEL APRENDIZAJE: SOSPECHA CLÍNICA Y ORIENTACIÓN DESDE LA CONSULTA DE PEDIATRÍA Itxaso Martí Carrera. Hospital Universitario Donostia, San Sebastián M.ª José Álvarez Gómez. CS de Mendillorri, Pamplona AEP 2019-67 Congreso de la Asociación Española de Pediatría Sesiones científicas oficiales

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